Ciudad Oculta - Villa 15
A modo de conocimiento general, y con el fin
de contextualizar el análisis posterior, se exponen a continuación
los principales aspectos de la comunidad, sus instituciones, y los
orígenes y principales características de Conviven.
Nos parece necesario recorrer el pasado histórico del barrio
para comprender las características de sus habitantes y sus
principales problemáticas.
Su verdadero nombre es Barrio General Belgrano, pero comenzó
a llamarse así, “ciudad oculta” a partir del Mundial
de Fútbol ‘78. La Dictadura Militar levantó un
paredón para ocultar la villa de la vista de los visitantes
extranjeros. 
Su surgimiento data de 1937, cuando fue poblada por obreros del Mercado
de Hacienda, de Ferrocarriles y del Frigorífico Lisandro de
La Torre. En ese período comienza la migración interna
del país y se forman las primeras “villas miseria”.
Como describe María Cravino, “Este proceso urbano
está ligado, a la etapa en que nuestro país comienza
la industrialización sustitutiva de importaciones. Sin embargo,
la tasa de crecimiento de la población urbana fue mayor a la
del crecimiento de la población industrial, lo que provocó
una masa de marginados del proceso productivo o de una inserción
inestable. Esto trajo aparejado una acelerada expansión del
área metropolitana, junto a la consolidación de formas
precarias e " ilegales" de hábitat, como las villas.”
(en “Las organizaciones villeras en la Capital Federal
entre 1989-1996. Entre la Autonomía y el Clientelismo”)
Posteriormente, con la inmigración proveniente de los países
limítrofes, se continúa configurando la heterogeneidad
poblacional. El 60% de la población del barrio es argentina
y el resto pertenece en su mayoría a población paraguaya
y boliviana. Este punto, que resalta la heterogeneidad poblacional,
refiere a la diversidad cultural que comienza a entretejerse al interior
de Ciudad Oculta; al cómo las distintas expresiones culturales
se abren espacio, al cómo las costumbres se diferencian, o
convergen generando nuevas costumbres.
En los últimos 20 años, la población de Villa
15 creció notablemente y se agudizo aún más su
situación ante cada crisis vivida por el país.
Al costado de la villa, separado por una “calle”, se encuentra
el Núcleo Habitacional Transitorio “Eva Perón”.
Esta parte, conocida también por los vecinos como “el
barrio nuevo” o “Las Tiras” (por la forma en que
están dispuestas las casas y calles), fue creado como parte
del Plan de Erradicación de Villas llevado a cabo por la última
dictadura, que consistía en trasladar a la gente de la villa
a estas casas más separadas y “ordenadas”, para
luego mudarlas a edificios, de ahí su carácter original
de “transitorio”, aunque esto no se cumplió en
la realidad. Según el Padre Sebastián, párroco
de la capilla de Villa 15, “fue un invento para sacar a la gente
de la villa y llevarlos a un lugar más despersonalizante, a
vivir más separados, como para que se acostumbren a vivir en
departamentos”. Por esta misma disposición, según
él, en el Núcleo hay menos relación entre los
vecinos, más apatía, y más individualismo. Varias
de las personas con las que hablamos coincidieron en que además
hay una división entre las personas de la villa y las del “barrio
nuevo”, “no es lo mismo ser del núcleo que ser
de la villa”.
Los habitantes de villa 15 viven actualmente en situación de
pobreza extrema, hacinamiento, inseguridad, en viviendas muy precarias
e inseguras, excluidos y vulnerados socialmente.
La condena de la exclusión y marginación que aplica
sobre ellos la sociedad, fue construyendo históricamente ese
“adentro y afuera” que no deja ver más allá
de las problemáticas que atraviesa la población
Las principales problemáticas, giran en torno a la imposibilidad
de acceso a servicios y derechos esenciales como la educación,
el empleo y la salud; sumado a problemáticas como la violencia,
la drogadicción y la delincuencia, que si bien existen y se
reproducen en la sociedad en general, al interior del barrio se potencian
aún más. En la actualidad, según los comentarios
de varios referentes institucionales, el problema más significativo
está dado por la aparición en el barrio de la “pasta
base” o “paco”, que por su alto nivel de adicción
y su bajo costo ($1), fue ganando terreno entre los jóvenes;
asimismo, el breve período que dura su efecto (20 minutos),
genera tal desesperación que ocasiona que estos jóvenes
recurran al robo o a vender sus propias cosas, con tal de conseguir
plata para acceder a esta droga. Esta situación repercute en
el barrio, aumentando la inseguridad dentro de él.
Otro problema significativo para quienes viven en la villa está
relacionado con la propiedad de la tierra. Técnicamente ninguno
de ellos es propietario del lugar que ocupa, ya que los terrenos serían
fiscales, lo cual trae aparejado el temor por un posible desalojo,
ante el cual no tendrían herramientas legales para resistir.

Para no hacer ancla en una mera enumeración de problemáticas,
resaltamos la importancia de pensar estas cuestiones sin naturalizarlas
como intrínsecas a la dinámica de la villa, sino como
problemas complejos, que son reflejo de la Cuestión Social
actual.
La Comunidad contiene una serie de instituciones que conforman parte
de los recursos con los que cuenta la población.
Un lugar particularmente importante, sobre todo para la geografía
y la identidad de la villa, es el llamado “Elefante Blanco”.
Este edificio, de varios pisos de altura y que puede verse desde varias
cuadras a la redonda, es el esqueleto de un hospital construido, pero
nunca terminado, por el gobierno de Perón. Sin ventanas ni
puertas, actualmente funciona como vivienda para alrededor de 50 familias,
además de otras 200 que apoyan sus construcciones sobre esta
estructura. Además, en su planta baja funciona un comedor y
un centro de apoyo escolar.
Anteriormente, también dentro de esta estructura funcionaba
el CeSAC Nº 5, otra de las instituciones de relevancia dentro
de la comunidad. “El hospitalito”, como lo conoce la gente,
fue mudado en octubre de 2004 hacia una construcción nueva,
ubicada unos metros “afuera” de la villa. Según
una trabajadora social de esta institución, el cambio de edificio
los favoreció en cuanto a comodidad y privacidad en las entrevistas,
pero “la gran contra es que es parecido a un hospital”,
lo cual suele inhibir a las personas de la villa para concurrir.
La intervención del Gobierno de la Ciudad en el barrio se realiza
fundamentalmente a través de los Servicios Sociales Zonales,
que funcionan en los Centros de Gestión y Participación.
En este caso, el que corresponde es el ubicado en el CGP Nº 8,
y se encarga de atender las demandas de las personas que concurren.
Anteriormente realizaban también trabajo comunitario, articulándose
con las organizaciones de base, pero debido a una orden de la Dirección
General, esto se dejó de lado, lo que dificulta la presencia
de las trabajadoras sociales en la villa, así como en todos
los barrios de la zona.
Por otra parte, tanto la Villa 15 como el Núcleo (por separado),
se organizan mediante Comisiones Vecinales, dirigidas por un presidente.
Este presidente es elegido por los vecinos, mediante el voto directo,
y es el que se encarga mayoritariamente de asuntos tales como el reparto
de materiales, los arreglos de las calles y pasillos, la recolección
de la basura, la iluminación, entre otras cosas.
Además de las ya nombradas, la comunidad cuenta con otras instituciones,
entre las que se destacan alrededor de 40 comedores, centros comunitarios
y de recreación (entre los que se encuentra Conviven), jardines
de infantes, capillas y escuelas cercanas.
Datos aportados por el Diagnostico de los estudiantes de Trabajo Social,
de la Carrera de Ciencias Sociales de la UBA, Nivel II, año
2005, Campo de Practica Pre Profesionales del Centro Conviven
